Palomitas

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Eran los días en los que todas las basuras andaban incendiadas
Yo buscaba una solución a mi torrente de palabras y solo veía tu boca mordiendo la mía
En sueños
Quería oír el crepitar del maíz para saber que otros también explotan sin que les juzguen.
Y su sabor, siempre dando sed en esta casa flotante rodeada de agua.
Salada.
Hace un calor por dentro, y mi estómago ya no alberga mariposas, pasó la noche en la carcoma y se conforma con una mano apoyada como raíz a tierra.
Donde está la tierra?
Este hogar que me acuna y me empuja y vuelve a mecerme y a empujarme y ay otra vez.
De verdad?
Si. Otra vez.

Donde está la vista de pájaro que me hace falta para buscar nuevos rumbos.
Donde estas, mariposa? No puede una convertirse en larva en retroceso a falta de aire.
Hay una lluvia de semillas de pimiento, saliendo del suelo, hacia arriba, hacia todas partes.
No creo en el diálogo,
no creo en.
No creo.
Llega la incomunicación y es lo único que te abraza, de noche. Se bebe todos tus argumentos y te los escupe a la cara. Te los insulta.

El capitán y yo hablamos dos idiomas diferentes.
Dos.
Diferentes.
Imagina un león y un delfín intentando dialogar, el felino saca sus uñas, es su lenguaje, el delfín se siente arañado. Y así, constantemente, y eso que el león no era de selva, a veces era de mar. Que no los hay muchos, pero mira, este si, y después de acariciarse el lomo con la aleta húmeda del majestuoso delfín, el león siempre acaba sacando las uñas, aunque no para atacarle.
Sólo por ver algo afilado.
Para saberse a salvo.
Siempre el delfín fue el animal más listo, siempre más ágil.
Esta vez no.
Perdieron los dos
Y todo se llenó de sangre.
Vierto la sangre en este mar, como llamando a gritos a los tiburones.
Que vengan
Que me muerdan
Necesito ver la herida, no soporto el dolor así, escondido en algún pliegue, invisible. Pinzando mi nervio en todo el lado izquierdo, apretando un puño bajo mi pecho, anudando mi vientre. Basta. Basta. Basta.

Me marcho del Moskito, sabéis?
Triste, tan triste…
Pero ay, seguro que me esperan tantas aventuras! Seguro!
Y aprenderé a dedicar más tiempo a lo que digo, tanto tiempo como merezca el que escucha. Aprenderé, lo prometo, tantas cosas que no se…
A amar despacio
A decir lo siento
A creer en algo
A parar a tiempo
A volar.

Yo solo quería…
Oírlas, a ellas, a las palomitas.
Saltar

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2 pensamientos en “Palomitas

  1. suerte, confianza y que muchas cosas buenas lleguen a tí a partir de ahora… o que tu llegues a ellas, un abrazo y gracias por un blog tan bonito y tan sincero 🙂

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